Unos 180 jóvenes, alumnos y exalumnos del Juan, junto a algunos voluntarios de
“Un Techo para mi País” y acompañados por varios animadores y sacerdotes de la
casa, brindamos nuestra mejor entrega en tres puntos de la ciudad, tal como se
adelantaba en la carta que se entregó en los días previos y publicada también en
nuestra web.
En la escuela Nro. 230 (Puntas de Manga) recuperamos parte del predio, limpiamos
a fondo los salones y realizamos una extensa pintura de exteriores; en la
escuela Nro. 161 (Millán y Garzón) trabajamos fuerte en la limpieza del terreno
y reconstruimos la estructura de un invernáculo, preparando el espacio para una
huerta; en el terreno del Centro de Promoción Barrial de Aires Puros plantamos
árboles y realizamos una fuerte limpieza de toda la casa. De esta forma,
intentamos vivir lo que se consigna en el objetivo del Juan como formación de
“agentes de cambio en la sociedad”.
Ya en la tarde, nos reunimos en el predio de la Asociación Rural del Uruguay
(Prado, procedentes de diversas instituciones. Unos 1200 jóvenes disfrutamos de
un hermoso día, rico en intercambio y ameno en su propuesta. Nos reunimos en
talleres de reflexión sobre diversas problemáticas sociales (género, educación,
promoción en el medio rural, derehos humanos, etcétera) y de juegos y recreación
(tango, malabares, hip-hop, salsa). A través de ellos expresamos lo mejor de
nosotros: la vocación del voluntario, soñador y luchador de un mundo más justo,
alegre y fraterno.