Bautismos y comuniones

A nuestros amigos y familia.

 

Estar hoy aquí nos genera sentimientos muy fuertes. Ansiedad, emoción, quizás un poco de miedo, pero principalmente una alegría inmensa por la decisión que tomamos.

 

Hoy realmente estamos tomando una decisión. Una decisión que va por nosotros mismos. No para quedar bien, no para seguir la corriente, no para autoconvencernos que estamos yendo por el buen camino. Hoy sentimos lo que estamos decidiendo. Y lo sentimos constantemente. Sentimos a un Dios, que no se entiende, sino que se vive, se experimenta. Porque si hay algo que aprendimos a lo largo del año, es que Dios se ve y se siente. Hoy, decimos sí a sentir.

 

Le decimos sí a un Dios que no es milagroso en nuestros momentos de mayor dolor, sino que es amigo, nos da la mano y camina junto a nosotros.

 

Le decimos sí a todas las situaciones que Dios pueda proponernos, sabiendo que de ellas siempre aprenderemos algo.

Le decimos sí al estilo de vida que el evangelio nos propone. A tener sus valores como máximo objetivo, intentando siempre ser agentes de cambio desde el amor y la misericordia. A tratar de imitar a Jesús hasta en los momentos más difíciles.
Porque si no intentamos, aunque sea un poco… ¿para qué llamarnos cristianos?

 

A lo largo del año descubrimos que todos tenemos un pedacito de Dios dentro nuestro. Hoy, decimos sí a transmitir ese pedacito que tenemos. Y a intentar ver siempre el pedacito de Dios que tiene el otro. Porque decidir vivir así nos hace sentir bien, con nosotros mismos y con los demás. Hoy, los invitamos a ustedes también a que como cristianos – o simplemente como amigos o familiares – puedan ver el pedacito de Dios que hay en el otro. Sus cosas positivas, sus gestos, su luz. Así, comprenderán también la decisión que hemos tomado.

 

Agradecemos enormemente a nuestros animadores que fueron una gran luz para nosotros a lo largo de todo el proceso. Jugaron un rol de guías sumamente importante y esperamos que sigan haciéndolo con los próximos grupos de Bautismo y Comunion.

 

Flona, Jope, Gerardo, sin ustedes, esta decisión hubiera sido imposible. Y al grupo divino que se formó, a veces un poco difícil por la hora, pero siempre con aportes únicos, y una curiosidad interminable que no paró de enriquecernos.

Esperamos poder compartir este camino que hoy empieza con ustedes siempre.

 

Los queremos mucho,
Chimi y Vale.